No trabajo más gratis

¿Por qué digo esto ahora y no antes? Pues porque muchas veces en esta vida suele suceder algo que es el detonante de un cambio o de una decisión.

Obviaré los detalles para no desvelar quién es la persona protagonista que ha contribuido a que tome la decisión de no volver a trabajar más gratis.

Hace unas semanas recibo un correo electrónico de alguien que me dice que es seguidor mío y que lee mis posts desde hace  tiempo. Esto es algo que no nos vamos a engañar, a todos nos agrada leer ya que en muchas ocasiones es la compensación al trabajo que realizamos en este mundo de internet y las redes sociales.

Pues bien, después de esta introducción me pide si le puedo ayudar ya que en su administración pública están redactando un plan de redes sociales y no saben cómo hacerlo.

He de decir que este tipo de consultas suelen ser habituales y si bien, responder a una consulta puntual no es un problema, la cuestión cambia cuando te piden, atención: que les hagas el guión de los puntos que debería llevar ese plan; en qué redes se tienen que centrar, cuál es la mejor franja horaria para publicar, y así un largo ecétera.

Vamos, que se trata de hacer la estrategia prácticamente entera. Hacer una estrategia de comunicación no es algo fácil: tienes que conocer la administración en cuestión, su dimensión, su presencia en redes, sus objetivos, su público objetivo, los medios que necesitan, etc.

Debo decir que siempre que está en mi mano el poder ayudar lo hago. De hecho le escribo y le explico la dificultad y el tiempo que requiere hacer esta estrategia pero con todo y con eso, le redacto un guión de cómo puede hacerlo y le adjunto bibliografía y enlaces a ejemplos de planes de redes sociales de otros ayuntamientos que seguro le será de ayuda para ver qué están haciendo otras administraciones públicas similares a la suya.

Suelo recibir una media de 3 ó 4 correos de este tipo a la semana, los cuales voy respondiendo por riguroso orden de llegada. Generalmente son preguntas y cuestiones fáciles de responder y no me llevan más de 5 minutos cada uno para lo que aprovecho esos tiempos muertos que todos tenemos en el trabajo para contestar. Pero estas cuestiones que son más extensas me las llevo a casa.

A las 2 semanas (lo he comprobado) le envío el correo con toda la información y la respuesta que recibo me deja clavada en la silla cuando leo que «muchas gracias por las molestias pero que al final hemos contratado una empresa para hacer la estrategia».

Y ahí me vinieron los 10.000 males, se abrió el cielo y la tierra y si hubiera podido me hubiera convertido en Daenerys Targaryen en la última temporada de Juego de Tronos. Fue en ese justo momento y no en otro cuando tomé la firme decisión de no volver a trabajar nunca más gratis.

Si algo puedo agradecer a esta persona es su sinceridad, ya que si yo hubiera estado en su caso seguramente me hubiera inventado cualquier excusa con tal no de quedar mal con alguien después del trabajo, las molestias y el tiempo que me había dedicado.

He calculado el tiempo que tardé en hacer ese “trabajo”, fueron unas 2 horas. No cuento aquí el tiempo y el dinero que me ha permitido tener la formación para poder hacer ese «trabajo»: desde mi licenciatura en periodismo, mi máster en marketing digital y redes sociales, mis cursos de marketing y mentoring con Miguel Florido, mi cursos de Google Analytics, de WordPress, de Facebook Ads…. ni mi experiencia acumulada gestionando redes sociales; ni el dedicado a leer posts de compañeros, libros de marketing y redes sociales, a probar nuevas apps y aplicaciones…..Porque eso señores, también cuenta.

Pero si lo dejamos “solo” en esas 2 horas que le dediqué fueron 2 horas que me quité de mi tiempo libre, ya que evidentemente no lo hice en mi jornada laboral. 2 horas que me quité para ir al cine con mi hija, para leer, para ir a dar un paseo, para estar tirada en el sofá viendo “Sálvame”.

Así que a partir de ahora si decido quitar tiempo de estar con mi hija, de descansar o de pintarme las uñas de los pies lo haré por dinero. Sólo mi relación personal con personas que admiro y amigos será justificación para no cobrar por los servicios y la ayuda que les pueda prestar, para el resto sintiéndolo mucho, no.

Sé que muchas personas se dirigirán a mi y tendré que decirles o bien que cobraré por los servicios que me solicitan (si puedo o me interesa) o si no, no podré hacerlo.

No podré hacerlo porque no quiero robar tiempo a mi hija, a mis aficiones, a mis amigos y a mi misma. Y no quiero robarlo y perderlo porque ese tiempo tiene un precio, y aunque me ha costado mucho entenderlo, esto va de trabajo, y el trabajo señores, se paga.

Ya está disponible mi primer libro «Guía para elaborar un plan de comunicación en una administración pública» aquí.

Podemos seguir la conversación en:

Compártelo en Redes Sociales

Picture of Amalia López Acera
Amalia López Acera

Soy funcionaria y periodista especializada en comunicación institucional, con más de 23 años impulsando estrategias para lograr una administración más transparente, humana y eficaz. He trabajado en organismos como la Generalitat Valenciana, la Agencia Valenciana Antifraude y el Ayuntamiento de Calpe. Actualmente estoy haciendo el doctorado en Comunicación en la Administración Pública y compagino mi trayectoria con la docencia, la publicación de libros y conferencias, siempre con un objetivo: convertir la comunicación pública en una herramienta estratégica al servicio de la ciudadanía.

Ver BIO Amalia López Acera
Scroll al inicio