Imágenes gratis y otros 15 recursos gratuitos para tus redes sociales

En  este post encontrarás recursos gratuitos que te ayudarán de forma sencilla a mejorar tus publicaciones en redes sociales.

Cuando me preguntan de dónde saco las ideas para escribir el blog la verdad es que en muchas veces “me” las dan. La pasada semana me llamaron de un ayuntamiento y la persona encargada de las redes sociales me comentaba que se encontraba con muchos problemas para encontrar imágenes para las publicaciones que realizaba en redes sociales. Y la verdad es que no es algo sencillo.

imágenes gratis

Cuando uno lleva un tiempo gestionando diferentes perfiles te das cuenta de que contar con un buen repositorio de recursos audiovisuales es fundamental si queremos que nuestras publicaciones tengan mayor difusión.

Aquí he recopilado algunos de los recursos que yo suelo utilizar en mi gestión diaria. He seleccionado aquellos que son más sencillos y sobre todo, que son gratuitos. Espero que os sean de ayuda.

Emoticonos

1.- Piliapp.  Uno de los elementos visuales que más auge han tenido en los últimos años ha sido el de los emoticonos gracias sobre todo a WhatsApp. Cuando publicamos en Twitter o Facebook desde el móvil tenemos la posibilidad de añadir estos emoticonos que hacen mucho más atractivo nuestro mensaje. Pero ¿cómo lo hacemos si estamos con el ordenador? Con la aplicación Piliapp podrás insertar todos los emoticonos que están disponibles para móviles en tu ordenador tanto en la opción para Twitter como para Facebook.

emoticonos

Bancos de imágenes

Uno de los principales problemas que tenemos a la hora de gestionar redes sociales es el de conseguir fotografías de buena calidad. No todos disponemos de fotógrafos profesionales a nuestra disposición, ni tenemos las herramientas y habilidad para hacer buena fotografías. Aunque las nuevas generaciones de móviles hacen auténticas maravillas y no hace falta ser un gran fotógrafo, con todo y con eso y dependiendo de la temática en que nos movamos, no es fácil tener fotografías.

La mayoría de personas suele recurrir a Google en la sección de imágenes y escoger ahí cualquier foto que necesite. Pues bien, hay que saber que la mayoría de esas fotografías tienen derechos de autor por lo que no se pueden utilizar así por así, al menos que queramos encontrarnos con una demanda.

Aquí os dejo algunos enlaces desde donde podéis descargaros imágenes libres de derechos de autor.

2.- Pixabay. Es una de mis preferidas y aquí podéis encontrar más de 150.000 fotos gratuitas aunque también tiene una versión de pago. Además puedes descargarte las fotos directamente sin tener que registrarte.

3.- Foter. Otro de mis bancos de imágenes favoritos con más de 220 millones de fotografías libres de derechos de autor. Algo a destacar es que vienen con un pluggin de WordPress para que puedas insertar las fotos directamente en tu blog o página web.

4.- Google Imágenes. Como decíamos al principio lo más habitual suele ser que cuando necesitamos una fotografía vamos al buscador de Google y desde la pestaña de imágenes seleccionamos una y nos la descargamos sin tener en cuenta que la mayoría suelen tener derechos de autor. Sin embargo, Google nos ofrece la posibilidad de descargarnos imágenes sin estos derechos. Para ello tenemos que ir a la pestaña Imágenes → Herramientas → Derechos de utilización y ahí podemos ver qué imágenes podemos reutilizar.

5.- Freeimages. Encontrarás más de 400.000 imágenes gratuitas para descargar. Dispone de un buscador en el que poniendo la palabra clave te dice cuántas fotos hay disponibles de ese tema. Además, puedes afinar la búsqueda si quieres la foto en formato horizontal o vertical, en qué colores e incluso seleccionar por el modelo de cámara.

6.- Wikimedia Commons. Tiene un fondo de más de 36.000.000 archivos de imágenes, sonidos, etc. libres de derechos de autor. La búsqueda puede resultar un poco complicada al principio ya que tiene muchas categorías y subcategorías, pero una vez que te familiarizas con ella, resulta muy fácil y completo.

7.- Morgue Files. Hay disponibles más de 350.000 fotos de las que se pueden hacer incluso un uso comercial. Este banco de imágenes me gusta sobre todo porque las fotos son mucho más creativas y originales, de hecho, se identifican los autores como fotos creativas hechas por creativos.

Crear frases con formato imagen

Todos hemos visto cientos de frases enmarcadas en formato imagen lo que las hace mucho más atractivas. Pues bien, existen varias aplicaciones gratuitas en las que de forma sencilla nos permiten hacer este tipo de montajes. Mis dos preferidas son:

8.- Recite this. Muy sencilla y fácil de utilizar ya que no necesitas registrarte. Escribes una frase, una idea o lo que se te ocurra, y puedes seleccionar entre los diferentes formatos cuál es el resultado final y elegir el que más te gusta antes de descargarla.

9. Behappy.me. Con un diseño muy básico y sencillo en el que se juega con el tipo de letra y los colores pero que resulta muy interesante cuando lo que quieres resaltar es el contenido.

aplicaciones gratuitas

Infografías

Uno de los contenidos que más fácilmente se comparte en redes sociales son las infografías. Ahora ya no hace falta ser un experto en diseño gráfico para poder hacer una infografía más o menos decente. Algunas de estas aplicaciones gratuitas que nos puede ayudar son:

10.- Piktochart. Es la aplicación que utilizo para hacer infografías y puedes crearlas desde cero, o bien puedes utilizar algunas de las plantillas que tienen disponibles. Es verdad que hay que dedicarle algo de tiempo hasta que te familiarizas con su uso, pero el resultado es muy profesional.

11. Easel.ly. Es muy similar a la anterior y permite crear infografías utilizando alguna de sus plantillas o diseñar nosotros la que mejor se adapte a lo que necesitamos.

12. Canva. Hace que sea muy sencillo diseñar una infografía. Una función que me gusta mucho es que antes de empezar puedes elegir la red social en la que vas a publicar la infografía con lo que se adapta el tamaño a las características propias de la red social. Ofrece una galería de más de 1 millón de imágenes.

Hacer GIFs animados

13.- Make a GIF. Uno de los recursos visuales más novedosos son los GIF´s los cuales se han puesto muy de moda. Esta aplicación nos ayuda a crear gif´s animados de forma muy sencilla a partir de imágenes, vídeos…

Make a gif

Comprimir fotografías para ahorrar espacio

Uno de los problemas que nos podemos encontrar en ocasiones es que tengamos fotografías que tienen muchos megas y “pesen” demasiado por lo que no podemos subirlas a redes sociales, o bien nos ocupan mucho espacio en nuestro servidor. Existen algunas aplicaciones gratuitas que nos ayudan a reducirlas ahorrando espacio. Yo habitualmente utilizo esta:

14. Tiny.png. Es muy fácil de utilizar ya que la compresión se hace en línea, es decir, elegimos el archivo que queremos comprimir desde nuestro ordenador, lo comprime y nos lo descargamos de nuevo. Ya está, así de sencillo.

Tratamiento de imágenes

15.- GIMP. La mayoría de programas de edición de imágenes son de pago, pero GIMP es totalmente gratuito y simplemente tienes que descargarlo e instalarlo en tu ordenador. Ofrece herramientas y funcionalidades de alta calidad para hacer un trabajo profesional. Puedes encontrar además tutoriales y guías que te serán de ayuda para aprender a utilizarlo.

Espero que estas herramientas te sean de utilidad a la hora de gestionar tus redes sociales. Si crees que es contenido de interés te agradezco que lo compartas en cualquiera de tus redes sociales para que le llegue a más gente. Gracias

 

10 herramientas gratuitas para gestionar redes sociales de administraciones públicas

Blog de redes sociales y administraciones publicas

Gestionar redes sociales no es sólo publicar sino que se engloba dentro de una estrategia de comunicación mucho más amplia. Para poder realizar nuestro trabajo será necesario contar con herramientas que nos ayuden en la gestión que vamos a realizar en el día a día.

Aunque hay muchas, aquí he seleccionado las que considero que son básicas o esenciales si vamos a empezar en esto de las redes sociales. Otra cosa es si nos encontramos en la fase de Growth Hacking en el que combinamos analítica, creatividad y sobre todo la experimentación en la gestión de redes sociales.

Estas son algunas de las herramientas que no deben faltar si quieres gestionar las redes sociales de una administración pública:

  1. Google analytics. Es una herramienta imprescindible si estamos gestionando la comunicación y las redes sociales de nuestra administración. Podemos hacer informes personalizados en el que vemos las visitas a nuestra web, la información que busca, la edad de nuestro usuarios, si utilizan más el ordenador o el móvil, la frecuencia de acceso…. Esta información nos puede ayudar a adaptar nuestra web a lo que nuestros usuarios están buscando. Ejemplo: si vemos que las palabras de búsqueda más utilizada son “farmacias de guardia” a lo mejor tenemos que poner esta información en la página de inicio de forma destacada. Las administraciones públicas estamos acostumbradas a diseñar nuestra página web como un calco de nuestra organización administrativa (departamentos, concejalías…) más que por temáticas o temas de interés para el ciudadano. También nos proporciona información del tráfico que nos llega a la web desde las redes sociales.
  2. Analíticas de las propias redes sociales. Cada red social nos ofrecen estadísticas de nuestros perfiles. Destacamos especialmente el caso de Facebook con Facebook Insights que ofrece unas analíticas muy completas que nos aportan datos tan interesante cómo la edad y el sexo de nuestros seguidores, el alcance de cada una de nuestras publicaciones para saber qué temas interesan más o menos a nuestros usuarios. Especialmente interesante es la opción de poner otras páginas de empresas en observación para ver qué están haciendo en Facebook otras administraciones públicas, qué publicaciones suyas tienen más éxito, su evolución…. 
  3. Icerocket. Si alguien nos menciona en Twitter utilizando la @ no tendremos problema en enterarnos ya que nos aparecerá en la sección de menciones y notificaciones de esta red social, ¿pero qué pasa si nos nombran y no utilizan ni #hangstad ni @? Pues simplemente que no nos enteramos de ello. Bueno, pues con Icerocket podemos saber quién está hablando de nosotros en Twitter y en blogs. Muy útil para detectar conversaciones entorno a nuestra administración pública. Para todas aquellas administraciones públicas que no tienen redes sociales puede ser una forma de comprobar si están “hablando” de ellas en redes sociales.
  4. Hootsuite. Con esta herramienta podemos gestionar hasta 3 perfiles de redes sociales en la versión gratuita y es especialmente recomendable para programar nuestras publicaciones. Esta herramienta facilita el trabajo de las persona que gestionan las redes sociales. Yo la utilizo sobre todo para programar en Twitter y en LinkedIn ya que la programación en Facebook la realizo desde la opción que facilita la propia plataforma.
  5. Bitly. Esta herramienta es especialmente útil ya que nos permite acortar las url´s que incorporamos a nuestras publicaciones en redes sociales para ahorrar espacio, además de ofrecernos estadísticas sobre la difusión que tienen esos enlaces. Otra alternativa es Google Shortener pero últimamente me canso de que me pregunte constantemente de si soy un robot.
  6. Google alerts. Es importante saber todo lo que se publica en Google sobre nuestra administración pública por lo que con Google alerts tengo creadas alertas con palabras claves que me avisan de cada nuevo contenido que aparece publicado en Google sobre mi administración.
  7. Crowdfire. Herramienta imprescindible para conocer quién te ha dejado de seguir en Twitter, quién son tus nuevos seguidores o un dato importante, cuándo fue la última vez que una cuenta tuiteó. Si un perfil lleva más de 3 meses sin publicar nada no merece mucho la pena seguirla ya que tiene poco que ofrecernos.
  8. Similarweb. Ofrece datos sobre tú página web y permite además compararla con otras webs de otros organismos y administraciones públicas.
  9. Semrush. Lo utilizo sobre todo para hacer SEO en el caso del blog del SERVEF ya que me ayuda en la búsqueda de palabras claves y keywords. Sin duda una de las asignaturas pendientes de las administraciones públicas es la utilización de estrategias de marketing digital, SEO, SEM, marketing de contenidos… Aunque las mejores posibilidades que ofrece esta herramienta son de las de pago, podemos utilizar la versión gratuita en un primer momento.
  10. Metricspot. Con esta herramienta analizo una vez al mes la evolución tanto de la web como de Twitter. En el caso de este último me interesa especialmente el índice de influencia y de eficiencia que tiene mi trabajo en Twitter, ya que me permite saber qué días  de la semana y qué horas son las mejores para publicar. Esta herramienta me ha permitido saber cuándo puedo encontrar a mi público objetivo ya que por mucho que se diga no todos somos iguales y los comportamientos y el uso que las redes sociales hace una persona que está desempleada (como puede ser el caso de los usuarios del SERVEF) no es igual que el de una persona que está trabajando.

Facebook: la mejor red social para una administración pública

Blog de redes sociales y administraciones públicas

Una de las cosas que más me gusta de mi trabajo gestionando las redes sociales del Servicio Valenciano de Empleo y Formación (SERVEF) es que me está permitiendo relacionarme con compañeros de otras administraciones públicas que me escriben correos pidiéndome consejos sobre qué hacer o no en redes sociales.

Una de las preguntas que me suelen plantear es cuál es la mejor red social para una administración pública. En primer lugar decir que el planteamiento es bueno, ya que quieren elegir la mejor opción, conscientes seguramente de las limitaciones tanto de personal como de recursos que tienen, para poder gestionarla correctamente. “Miedito” me da en cambio cuando me llaman de un ayuntamiento de 2.000 habitantes y dicen que quieren estar en TODAS las redes sociales y que quieren ser como la Policía Nacional.

Facebook

Y es que no es fácil implantar las redes sociales en un administración pública, en este post de hace unos meses hablaba sobre cómo podemos hacerlo. Tenemos que tener claro los medios con los que contamos, el objetivo que perseguimos con nuestra presencia, y sobre todo, saber cuál es nuestro público objetivo para poder saber en qué red social está. No es lo mismo si nuestra administración se dedica a la promoción turística, para lo que elegiremos Instagram, que un agencia de empleo que deberá tener presencia en LinkedIn.

En estos momentos gestiono las cuentas del SERVEF en Facebook, Twitter, Instagram, LinkedIn, Youtube y Periscope. En base a mi experiencia, y si tuviera que quedarme con una sola red social, esta sería sin duda Facebook.

Estas son las razones por las que a mi juicio Facebook es la mejor red social para una administración pública:

1.- Permite ofrecer información más detallada. La información que manejan las administraciones públicas es por lo general extensa y complicada (ayudas, subvenciones, trámites administrativos…) que necesitan de algo más de 140 caracteres. En Facebook podemos ofrecer información más precisa que por ejemplo en Twitter o Instagram, aunque no por ello debemos extendernos y poner parrafadas. Además en Instagram no podemos incluir enlaces en las publicaciones por lo que el contenido que adjuntamos está más limitado.

2.- Se adapta a publicaciones multilingües. En aquellas comunidades autónomas en las que tenemos dos lenguas oficiales, y en el caso de que no se haya optado solo por una de ellas, nos obliga en el caso de Twitter a tener que hacer tuits repetidos en ambas lenguas. En cambio en Facebook podemos incorporar en cada publicación los dos idiomas, con lo que conseguimos no “cansar” a nuestra audiencia con información duplicada.

3.- Atención personalizada y de calidad a nuestros usuarios. Esta es sin duda para mí una de las grandes ventajas que ofrece Facebook con respecto a otras redes sociales. En Twitter es muy complicado dar una respuesta para las dudas que plantean los usuarios por la limitación de espacio, por lo que tenemos que derivarlos hacia mensajes directos sino queremos que se eternicen los tuits. En cambio en Facebook podemos responder dando todas las explicaciones que sean necesarias llegando incluso a plantearse auténticas “conversaciones” a través del hilo de comentarios.

4.- Facilidad para que los usuarios se pongan en contacto con la administración de forma privada. En el caso de Facebook cualquier usuario puede mandar un mensaje privado a través de Facebook para realizar cualquier de consulta sin que sea necesario que tengamos que seguirle. En el caso del SERVEF esta vía se está convirtiendo en uno de los principales canales de comunicación que están utilizando los ciudadanos ya que es una forma rápida y sencilla para contactar con nosotros. Eso sí, será un buen servicio en la medida en que nosotros respondamos, ya que si no no servirá de nada. Facebook tiene además una herramienta para comprobar el grado de respuesta que damos a los ciudadanos y el tiempo que tardamos en hacerlo. Yo he cogido un print de pantalla de hoy 17 de enero y el índice que ofrece es del 81% y el tiempo de respuesta de 18 minutos. El índice de respuesta es del 81% y no del 100% aunque se responde a todos los mensajes ya que ese 19% corresponde a los mensajes en los que ya no se responde, como por ejemplo cuando nos dan las gracias. Pero lo realmente significativo es el tiempo de respuesta, en nuestro caso hoy es de 18 minutos; los hemos tenido mejores, pero si tenemos en cuenta que se hace calculando también el tiempo de fines de semana, festivos y tardes, nos da una idea de que la atención que el SERVEF ofrece a través de este canal de comunicación es muy buena, y hace que su utilización esté aumentado de forma exponencial, ¿quién se resiste a no hacer una consulta a través de este canal cuando la plataforma, y no la administración, te dice que te responden en sólo 18 minutos?

5. Convierte a tus usuarios en presciptores. Cuando tu retuiteas o das un like en Instagram el alcance puede llegar a un grupo determinado de personas, pero en Facebook hay un elemento diferente y es que si una persona comparte tu contenido está convirtiéndose además prescriptor de tu administración pública, y eso te permite llegar a más gente. No es lo mismo que una persona que no conozco retuitee una información, a que mi hermano o cuñada comparta una información en su muro. Esto es por la forma en que utilizamos Facebook, la cual está más circunscrita al ámbito personal, y así mientras en Twitter podemos seguir a gente que no conocemos de nada, en Facebook solemos limitarlo a amigos y familiares. Por tanto, si alguien comparte el contenido de nuestra administración pública tienen además de la validez de que es una información que da la administración un “plus” de calidad, ya que ha sido un conocido nuestro el que ha considerado que es lo suficientemente interesante para ponerlo en su muro.

6.- Facebook es un repositorio en el que siempre puedo volver a recuperar la información. Los tuits se pierden en el timeline y es difícil poder recuperar una información que hemos visto en él, en cambio en Facebook es mucho más sencillo acceder a los contenidos publicados.

7.- Es más sencillo programar y hacer segmentaciones para llegar a nuestro público objetivo. En el resto de redes sociales tenemos que recurrir a herramientas externas como Hootsuite para programar nuestras publicaciones, mientras que en Facebook podemos hacerlo directamente a través de la plataforma. Además nos permite hacer segmentaciones para llegar a públicos objetivos. Por ejemplo, tenemos una información para jóvenes y somos un ayuntamiento, podemos hacer una segmentación para que sólo los jóvenes que nos siguen vean esta información; o bien, hacer dos tipos de publicaciones, una dirigida a esos jóvenes y otra a aquellos que no lo son pero para que conozcan que existe esa información. La segmentación nos permite elaborar contenidos personalizados para cada público objetivo.

8.- Podemos crear eventos. Uno de los principales problemas que tienen muchas administraciones públicas es la dificultad para dar difusión a las actividades que organizan sin saber en muchos casos que pueden hacerlo a través de Facebook con la opción de eventos.

9.- Retransmisiones en directo. Es una de las últimas funcionalidades que ha incorporado Facebook es la que nos permite retransmitir en directo cualquier acto o evento de interés para el ciudadano consiguiendo amplificar su difusión. ¿Por qué no retransmitir en directo el pregón de las fiestas del pueblo o el pleno del ayuntamiento? No tenemos que ser Spilberg para ello, con un móvil y un poco de pulso conseguiremos acercar nuestra administración a los ciudadanos.

10.- Insertar publicidad de forma sencilla. Todavía vemos cómo muchas administraciones públicas dedican dinero a insertar publicidad en radio, prensa y televisión mientras que se olvidan de otros espacios como internet o las redes sociales. Facebook permite insertar publicidad de forma muy sencilla a precios muy ajustados ya que desde 5 ó 10 euros podemos poner un anuncio. La única pega que encontramos es que todavía para hacerlo es necesario contar con una tarjeta de crédito, un sistema de pago no aceptado por la mayoría de administraciones públicas lo que obliga a tener que contratar a una empresa de publicidad para que sea ella la que pague con su tarjeta y nos “cobre” por ello.

11.- Sigue siendo la red social más utilizada. Cómo hemos dicho al principio tenemos que tener en cuenta dónde está nuestro público objetivo y saber qué red social utiliza para poder llegar a ellos, sobre todo en el caso de los más jóvenes ya que son ellos los que menos acceden a la información facilitada por las administraciones públicas. Pero los datos no dejan lugar a duda en cuento a cuál es la red social más utilizada, y así durante el año 2016 en España hemos alcanzado la cifra de 21 millones de usuarios en Facebook, seguida muy de lejos con 11 millones por Twitter y 8 los millones de Linkedin e Instagram respectivamente.

Aunque Facebook sea una de las mejores redes sociales para una administración pública no debemos olvidarnos que hay otras y que si tenemos capacidad y recursos para poder gestionarlas podemos estar en ellas. Estar presente en redes sociales como Twitter, LinkedIn e Instagram nos permitirá llegar a públicos que no tienen porqué tener presencia en Facebookm y sobre todo nos permite ofrecer la información de forma diferente.

Por ejemplo, para dar a conocer un trámite administrativo podemos hacer un video tutorial en el que se explique cómo hacerlo y subirlo a Youtube, o bien una infografía y subirla a Instragram, o colgar la normativa en Facebook.

Es decir, se trata de adaptar la información que generamos las administraciones públicas para cada una de las plataformas, pero esto ya lo dejo para otro post.

 

Hoy he conocido a un troll de las redes sociales

Las redes sociales se están convirtiendo en un campo excelente desde el punto de vista psicológico y sociológico para estudiar el comportamiento humano. El uso que de las redes sociales hacen muchas personas y sobre todo, cómo se comportan en las mismas, va a dar para muchos estudios e investigaciones en los próximos años. Entre los muchos y variados perfiles que encontramos en redes sociales está el de los “trolls“. Si te encargas de gestionar redes sociales o las utilizas muy a menudo seguro que te habrás removido en tu silla al leer este nombre.

Troll redes sociales

 

El trol o troll para todos aquellos que desconozcan su significado es una persona que mediante el lenguaje grosero, agresivo y provocador ataca a empresas, marcas y demás usuarios con el fin de molestar, herir e irritar principalmente en redes sociales pero también en foros o chats de internet. Un detalle importante es que un troll nunca da la cara, se esconde siempre detrás de perfiles falsos y anónimos por lo que nunca sabemos quién es realmente. De ahí que las redes sociales, y especialmente Twitter, sean el ámbito en el que más han proliferado.

Para todos los que nos dedicamos a la gestión de redes sociales sabemos que uno de los principales escollos con el que tenemos que lidiar en nuestro día a día son precisamente esos trolls. Si encima nuestras cuentas son las de una administración pública la cosa se complica aún más, ya que nuestro lenguaje y capacidad de respuesta no es la misma que la de una empresa, por lo que lo tenemos más complicado lidiar con estos perfiles.

A lo largo de los años que llevo gestionando redes sociales he tenido varios de estos trolls, personas que de forma sistemática se han dedicado a insultar y provocar, no sólo contra la administración pública sino incluso contra mí. Saben que detrás de un perfil en Twitter de una administración pública no está la ministra o el director general de turno, sino que hay un community manager que suele ser un eslabón más débil, por lo que el objetivo es sacarle de quicio y provocar que escriba un tuit que sea erróneo o fuera de tono y ahí le “habremos pillao”. Después tenemos simplemente que dejarlo en evidencia delante de su ministra, director general, la prensa o la oposición y nuestro objetivo estará cumplido. De ahí que la paciencia y templanza sean unas de las principales características que tiene que tener un community manager.

Hace unas semanas sin embargo me paso algo curioso, y es que he podido conocer en persona a quién está detrás de uno de esos trolls que durante meses me han hecho la vida, digamos, más entretenida. De cómo supe quién era él fue simple cuestión de suerte, y sobre todo porque pensar que una persona, aunque sea con un perfil falso es capaz de escribir más de 150.000 tuits (si, más de 150.000 tuits) y no dejar escapar algo de su identidad o su personalidad, es complicado. Y así un día descubrí algo que me llevó hasta el perfil de esa persona en otra red social, en la que en esta sí que estaba su perfil real. Contacté con ella y accedió a tomar un café.

Tengo que reconocer que estaba algo nerviosa, era como un “First Dates” de redes sociales en donde yo jugaba en clara desventaja, ya que mientras la otra persona sabía quién era yo, yo en cambio no tenía ni idea de quién era él, más que lo poco que había visto en su perfil real.

La imagen que todos tenemos de un troll en redes sociales es la de alguien que puede dañar nuestra imagen, que nos puede ridiculizar y dejar en evidencia ante nuestra comunidad, por lo que suponemos que es alguien con cierta autoridad, ya que si eres capaz de criticar de esa forma debes estar por encima de aquello que criticas.

Creo que los perfiles anónimos que pretenden dar a conocer situaciones injustas, comprometidas o que deben ser sabidas por el conjunto de la sociedad son bienvenidos. Estas “gargantas profundas” de nuestra época permiten que cualquier persona pueda denunciar un hecho de forma sencilla preservando su anonimato. Pero un troll no es eso. El troll pretende hacer daño simplemente por el hecho de que ese anonimato le permite hacerlo.

Cuando llegó mi troll me asombró su aspecto, ya que parecía una persona bastante tímida e insegura que dudaba incluso en darme la mano. Estuvimos hablando durante algo más de una hora y lo primero que le pregunté era porqué hacía esto. Me contó que era una forma de descargar su rabia ya que llevaba 3 años en paro y no sabía que hacer, y que si criticaba y se “metía” con el servicio público de empleo (también me confesó que lo hacía con otras administraciones públicas) se quedaba más tranquilo. Me contó que todo comenzó cuando se quedó sin trabajo y tenía más tiempo. Poco a poco fue viendo cómo lo que escribía la gente se lo retuiteaba y le contestaban, por lo que se fue “enganchando” y esta forma de actuar se había convertido en una forma de distracción.

Yo no soy quién para aconsejar a nadie en qué debe emplear su tiempo, pero simplemente le comenté si esos 150.000 tuits que había escrito, todo ese tiempo que había dedicado a escribir todos y cada uno de ellos si a lo mejor no los hubiera podido aprovechar para trabajar su marca personal o para generar contactos de cara a conseguir nuevas oportunidades profesionales. Porque además, toda esa experiencia que había acumulado, todos esos miles de seguidores que había conseguido no los podía utilizar ni de forma personal, ni de forma profesional.

Cuando nos despedimos le di mi palabra de que no desvelaría su identidad. Para mí este encuentro ha sido de gran ayuda y he extraído algunas conclusiones que me van a servir de cara a mi trabajo:

  1. No debemos tomarnos en serio a los trolls, en la mayoría de los casos su único objetivo es conseguir una recompensa emocional.
  2. Lo mejor es ignorarlos ya que precisamente buscan llamar nuestra atención, si no la consiguen seguramente la buscarán en otro sitio.
  3. No debemos ponernos nerviosos digan lo que digan, ya que su objetivo es precisamente ese, ponernos nerviosos para que cometamos un error.
  4. Se puede utilizar el anonimato para contactar y denunciar pero no para insultar.
  5. Si atacas e insultas pero no das la cara, no eres ni un cliente ni un usuario ni un ciudadano, por lo que no tengo que responderte.

Había una serie de dibujos animados hace muchos años, “David el Gnomo“, cuya canción decía “evitando a los enemigos a los trolls y a las mofetas […] soy 7 veces más fuerte que tú, y veloz,  y siempre estoy de buen humor”.

Va por ti que seguro que lo leerás DEG.

 

6 Consejos para evitar conflictos en redes sociales por Víctor Almonacid

Tenía ganas desde hace tiempo de dar cabida en este blog a otros profesionales que puedan enriquecer con sus ideas este espacio dedicado a las redes sociales y a las administraciones públicas.

Creo que es interesante que personas que trabajan en este ámbito puedan aportar su experiencia sobre el uso de la redes sociales como empleados públicos. De la misma forma también es importante conocer cuál es la visión que sobre el uso que de las redes sociales hacemos en las administraciones públicas por  parte de aquellas personas que se dedican al marketing digital y social media.

De esta forma, cada cierto tiempo incorporaré contenido de profesionales que trabajan en ambos ámbitos para tener una visión de conjunto desde ambos lados. Quería comenzar esta sección de bloggers invitados por alguien que es para mí un referente tanto personal como profesional y  no es otro que Víctor Almonacid. Al margen de su increíble valía en su ámbito profesional (que no voy a descubrir ahora), Víctor tiene también una presencia digital y en redes sociales que es un buen ejemplo para todos aquellos que trabajamos en las administraciones públicas.

Su blog, el Blog de Víctor Almonacid, fue galardonado en el año 2015 con el Premio Novagob al mejor blog de la administración pública, y es todo un referente en el ámbito de las administraciones públicas. Para hacernos una idea de ellos decir que en el año 2016 su blog ha superado las 200.000 visitas. Víctor también tiene perfiles en diferentes redes sociales como Twitter, LinkedIn o un canal en  Youtube con más de 100 vídeos publicados.

Con toda esa experiencia Víctor Almonacid nos ofrece 6 consejos para evitar conflictos en redes sociales. Desde aquí quiero darle las gracias a Víctor por su colaboración y predisposición para colaborar en este blog.

Víctor Almonacid Redes Sociales

6 Consejos para evitar conflictos en redes sociales

Hablamos de la gestión preventiva de la reputación, no desde el punto de vista comercial, pues no es nuestro fuerte, sino desde un enfoque institucional, legal y humano. Dicen que el mejor conflicto no es el que se gana, sino el que no se tiene. Y ocurre que pocas veces un particular lanza un ataque sin preaviso, directo, inmediato y de gran magnitud, por lo que se puede reaccionar. Este ataque no tiene por qué ser provocado, sino que se produce muchas veces si nos caracterizamos por la discreción y por hacer las cosas bien o cuanto menos a comunicarlas de forma educada y veraz, lo cual para algunos es una provocación en toda regla. Esto quiere decir que en la mayoría de ocasiones el ambiente “se va caldeando poco a poco”, valga el coloquialismo. No contribuyamos al fuego cruzado.

Como señala la Guía para empresas: identidad digital y reputación online elaborada por el Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación (INTECO) en noviembre de 2012, un aspecto relevante en la gestión reputacional de las organizaciones depende de la fijación de reglas claras que deben seguir aquellas personas que, o bien representan a la organización, o bien mantienen una relación laboral con la misma. Un comentario inadecuado del Consejero Delegado o un desliz de un trabajador revelando información empresarial sensible, son ejemplos de situaciones que pueden poner en serio peligro el prestigio de la empresa. Lo hemos visto también con deslices de políticos que han demostrado desconocer el medio digital. La reacción posterior de sus partidos ha sido expulsarlos en casi todos los casos, precisamente para desvincularse de la declaración inadecuada para que sea simplemente la imagen del manifestante, y no la del partido político, la que sufra el menoscabo.

Sin intención pues de solapar lo dicho hasta el momento -en especial por las grandes Guías y obras como la citada o “Gestión inteligente de las redes en la Administración” (de Antonio Díaz Méndez y Óscar Cortés), voces mucho más autorizadas que la mía- y simplificando mucho las técnicas de gestión que cualquier community manager profesional domina, valgan en este punto los siguientes consejos simples para la evitación de conflictos en las webs institucionales, las redes sociales y las comunicaciones electrónicas, consejos que de forma adaptada servirían a un usuario “normal”:

1.Silencio institucional: dice el refrán que “no hay mejor desprecio que el de no hacer aprecio”. La técnica de no interactuar con perfiles potencialmente peligrosos puede ser efectiva, pero debe ser combinada con alguna de las siguientes, porque tampoco se entiende el mutismo por parte del usuario de la Red, sobre todo si se presta un servicio, no tratándose de una postura demasiado valorada en la era de las telecomunicaciones. Evidentemente si los comentarios son especialmente ofensivos o presuntamente delictivos se deberá reaccionar mediante alguna de las formas que desarrollaremos en otra ocasión -este es un miniestudio preventivo, no reactivo-, independientemente de que no se conteste en un primer momento. Por último, si los comentarios son enviados a un blog o foro de opinión nuestras propias reglas de publicación habrán advertido previamente que los comentarios particularmente ofensivos, carentes de educación, repletos de palabras malsonantes o anónimos (entre otros) no se publicarán.

Un servidor tiene una presencia notable en las RRSS, lo cual obliga a lidiar con personas que sienten la necesidad de manifestar su discrepancia hostil a nuestras acciones u opiniones

Un servidor tiene una presencia notable en las RRSS, lo cual obliga a lidiar con personas que sienten la necesidad de manifestar su discrepancia hostil a nuestras acciones u opiniones

2. Contestación amable: una manera aún más elegante de zanjar de raíz una posible polémica que pudiera llevar a algo más es la de responder con suma educación a un comentario poco agradable, salvo que su nivel de ofensa o ilicitud implique, como en el caso anterior, una necesaria reacción formal. Desde el punto de vista del observador externo, cuando dos sujetos de la Red interactúan y uno es especialmente maleducado o lenguaraz, la imagen que resulta perjudicada es la del carente de modales y no la del insultado. Dejemos pues que cada uno quede en el lugar que le corresponde. El particular, el community manager o quien hable en representación de la empresa nunca debe descender al nivel del insolente. Ojo, un exceso de amabilidad, digamos irónico, puede ser considerado provocativo e incluso así lo podría considerar también un juez.

3. No recriminar las faltas ortográficas: dicho sea con todo el pesar, lo cierto es que en España el nivel cultural no es demasiado alto, y esto se traduce en una insuficiente calidad sintáctica, semántica y ortográfica de los usuarios de la Red. La limitación de caracteres en algunas redes no ayuda mucho a paliar este problema social, que lo es, pero desde luego tampoco justifica martirizar el noble idioma de Cervantes –a pesar de ser indulgentes con estas cuestiones desde luego nosotros no podemos ser incorrectos con el lenguaje-. Después del castellano, los dos idiomas más utilizados en los foros de tráfico nacional son el catalán y el inglés. Al respecto dos comentarios: a) nunca recriminar al usuario las carencias culturales, no solo ortográficas, sino de cualquier tipo, ya que es algo que se considera elitista –y por otra parte no todo el mundo ha tenido la suerte de poder estudiar por lo que objetivamente no es recriminable-; b) permitir los comentarios en cualquier idioma, algo que no debe representar para el receptor del mensaje ningún problema habida cuenta de la facilidad que tenemos para traducir textos sencillos mediante herramientas gratuitas. Lo contrario puede considerarse discriminatorio o incluso atentatorio contra las sensibilidades localistas.

4. El cliente tiene derecho a expresarse, pero no siempre tiene la razón: no debemos confundir una mala opinión de nuestra empresa, servicios o persona/s con un comentario crítico hacia los mismos, incluso si fuera muy duro salvo que dicha dureza vaya acompañada de injurias o calumnias. La prestación de servicios o la simple emisión de contenidos genera una opinión instantánea en el cliente o usuario, opinión que hoy día no se va a privar de manifestar, sobre todo si es negativa. Las opiniones son por definición subjetivas y por muy bien que se hagan las cosas es estadísticamente imposible que todas sean positivas. También debemos tener cierto nivel de comprensión ante la indignación de un cliente totalmente insatisfecho. Ante un comentario altamente desaprobatorio o reprobatorio podemos esgrimir un “lamentamos su opinión, la cual honestamente no compartimos,  garantizándole que desde XXXX seguiremos trabajando para mejorar nuestro servicio”, contestación que iría en la línea “amable” anteriormente comentada. Es cierto que hay alborotadores cuasiprofesionales en Internet, denominados como sabemos “trolls” -en alguna ocasión hemos llamado Tuinstigadores a los más hostiles-, pero incluso aunque los detectemos de forma inequívoca nosotros debemos manejar la presunción de que el comentario crítico es sincero y carece de mala fe.

5. Ser objetivos: no somos los mejores ni los peores. Es evidente que carece de sentido, y menos en el mundo comercial, subrayar los propios fallos o carencias, pero lo cierto es que la comunidad valora negativamente el excesivo “autobombo”, el cual podría ser considerado provocador por el sector más susceptible. El narcisismo digital está castigado por la propia cibersociedad. A nivel público, fracasan las webs y redes sociales que se limitan a funcionar como aparato propagandístico de un determinado partido político, gobierno o gobernante. Por puro mimetismo la gestión de las redes privadas debe evitar caer en el mismo error.

6. Coordinación/coherencia con la imagen general de la entidad: como también señala la citada Guía para empresas “la gestión de la reputación en Internet requiere de una estrategia que abarque a la totalidad de áreas de negocio, comenzando por la dirección y los recursos humanos, así como la operativa, la gestión con los proveedores, la comunicación y el marketing, las ventas y la atención al cliente”. Pero cuando hablamos de estrategias coordinadas no nos referimos solo a la imagen o reputación digital, sino a la que por cualquier medio puede ofrecerse, incluidos por supuesto los medios no tecnológicos, como las ruedas de prensa presenciales, la cartelería, la estética de los locales, la uniformidad, o los comunicados en prensa escrita.

¿Qué os han parecido estos consejos de Víctor Almonacid?