#SoyPeriodista: me reinvento profesionalmente o “paren el mundo que me bajo”

La pasada semana estuve en la Unió de Periodistes dando una charla sobre la importancia de la marca personal para conseguir oportunidades profesionales en el ámbito del periodismo.

Aquí os dejo un resumen de los aspectos más importantes que vimos y que podéis leer en el boletín de la asociación: #SoyPeriodista: me reinvento profesionalmente o “paren el mundo que me bajo”.

Artículo unió

Trabajar gratis a cambio de qué

Aquí os dejo la entrada en mi blog “Buscando empleo” en el periódico Las Provincias   “Trabajar gratis a cambio de qué“.

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Hace dos semanas escribí en este mismo blog una entrada con el título “El trabajo de voluntariado cada vez más valorado por las empresas”. A raíz del mismo he tenido ocasión de hablar con varios conocidos sobre la necesidad de trabajar o no gratis, algo que es diferente del trabajo de voluntariado al que me refería en dicha entrada.

Coincidiendo con ello esta semana he leído en el blog de Mamem Boureau un post sobre el mismo tema titulado “No trabajo gratis”, en donde la autora expone sus razones por las que ha decidido no volver a trabajar sin recibir una remuneración económica a cambio.

Monedas

No conozco personalmente a Mamen, pero entiendo sus argumentos y creo por lo que se trasluce entre sus palabras y su increíbles dibujos (os invito a verlos) que no es una decisión definitiva y está tomada en un momento de “cabreo”, ya que la línea entre lo que hacemos cobrando y sin cobrar es muy fina. Si no que se lo digan a los millones de españoles que hacen horas extras en el trabajo sin que sean remuneradas, porque también los que trabajan en empresas hacen parte de su trabajo “gratis”, pero a ver quién es el que se atreve a decir algo.

Trabajar gratis sin recibir nada a cambio creo que es algo que no lo hace nadie, es decir, que si nos plantean realizar un trabajo y nos dicen que no nos van a pagar, decimos que no, pero normalmente no se plantea esta situación así. Se trataría más bien de un “juego” entre dos partes: por un lado la persona o empresa que ofrece el trabajo pretende obtenerlo a cambio de algo que no es tangible económicamente; y por otro, la persona que lo acepta sabe que si hace ese encargo tendrá una recompensa. El problema viene cuando las expectativas no se cumplen, sobre todo en el segundo caso, y de esta forma el esfuerzo y el trabajo realizado es muy inferior a los beneficios que se consiguen produciendo una gran frustración y la sensación de haber sido “engañados”.

Está bien en ese punto que tengamos en cuenta cuándo vamos a hacer trabajos gratis, saber qué vamos a recibir a cambio, y sobre todo, valorar si nos interesa o no la propuesta.

¿Cuándo podemos plantearnos trabajar gratis?

1.- Cuando queremos conseguir experiencia laboral. Son las conocidas como prácticas laborales, de formación o becas, aunque en muchas de ellas sí que se recibe una pequeña remuneración. Todos en algún momento de nuestra vida hemos realizado trabajos por los que no nos han pagado, pero que nos han ayudado a aprender la profesión ya fuera de peluquero, abogado o periodista, pero siempre dentro del marco legal que regula este tipo de actividades. Está en nuestra mano aceptarlos o no, y sobre todo, decidir cuándo debemos dejar de hacerlas, porque es verdad que nos podemos encontrar como en el caso de la última película de Robert de Niro siendo becarios a los 70 años.

2.- Cuando lo utilizamos como estrategia para darnos a conocer. Hemos abierto un negocio o empezado una nueva andadura profesional y es posible que no tengamos “clientes”, una forma de darnos a conocer es realizar pequeños trabajos puntuales a conocidos con el objetivo de que empiece a funcionar el boca a boca.

3.- Para conseguir un reconocimiento que puede “atraer” a otros clientes. Un peluquero valenciano conocido por peinar a una famosa cantante comentaba hace poco que económicamente no le era rentable por los gastos de desplazamiento y disponibilidad horaria que conllevaba, pero la publicidad que le da le compensa ese trabajo con el incremento en el número de clientes atraídos por el hecho de ser “el peluquero de”. Posiblemente si él decidiera ser el peluquero de la vecina del 5º le supondría el mismo gasto y esfuerzo, pero no obtendría el mismo ROI (retorno de la inversión) que en el primer caso.

Somos nosotros los que debemos valorar si nos interesa o no aceptar este tipo de propuestas. Muchas personas se lo plantean como un gasto en publicidad o marketing: en vez de hacer folletos o cuñas de publicidad hacen trabajos que les pueden aumentar los clientes o las oportunidades profesionales.

En los casos a los que me he referido son cuando somos trabajadores por cuenta propia y somos nosotros los que decidimos sobre el trabajo que queremos hacer o no. En el caso de que fuera para una empresa, es decir, como trabajadores por cuenta ajena, la legislación no permite trabajar sin recibir una remuneración a cambio. En el caso de que conozcas casos en los que se produce se puede denunciar ante la Inspección de Trabajo que incluso ha abierto un “buzón de lucha contra el fraude laboral” para dejar denuncias de forma anónima.

El 69% de los reclutadores usan las redes sociales para buscar candidatos

La semana pasada estuve dando una charla en la Asociación Profesional de Periodistas Valencianos (APPV) sobre la importancia de la marca personal y de las redes sociales a la hora de conseguir oportunidades laborales.

Al finalizar la charla uno de los asistentes me comentó que él no había tenido (hasta ese día) perfiles en redes sociales porque no pensaba que pudieran ayudarle a encontrar trabajo. No es un caso único ni excepcional, son muchas las personas que siguen confiando su estrategia al envío masivo de currículums aunque la mayoría afirma, que pocas veces o ninguna son llamados para una entrevista posterior.

¿En qué nos basamos aquellos que decimos que la presencia en redes sociales puede ayudarnos a encontrar trabajo? En mi caso concreto me baso en dos tipos de información: por un lado, los datos que voy recopilando de informes, estudios, etc. que se van elaborando sobre la materia, y en segundo lugar, en mi experiencia al estar en contacto con reclutadores y empresarios.

Uno de los informes más extensos realizados hasta el momento es el “Informe 2014 Infoempleo-Adecco sobre Redes Sociales y Mercado de Trabajo”, un estudio que analiza por un lado el uso que hacen de las redes sociales aquellas personas que están buscando empleo, y por otro, cómo utilizan los reclutadores las redes sociales a la hora de buscar y seleccionar a los candidatos.

De este estudio he extraído algunos datos importantes como que.

  • El 69% de los reclutadores han utilizado las redes sociales para seleccionar candidatos (un 12% más con respecto al estudio realizado el año anterior)
  • El 54% utiliza siempre LinkedIn para reclutar talento y el 17% de forma ocasional. Si lo vemos desde el otro punto de vista, sólo el 29% de los reclutadores nunca utiliza LinkedIn. Twitter, aunque está en segundo lugar (48%), es la que más ha crecido con respecto al año anterior, un 23%. Le siguen Facebook, Blogs, y ojo, los foros (cuidado con las intervenciones que realizamos).
  • El 79% de los reclutadores considera que el candidato activo en redes sociales tiene más oportunidades laborales que el que no tiene presencia.
  • Muy importante, el 33% afirma que ha rechazado a un candidato por su actividad (mala) en redes sociales. De ahí la importancia de cuidar nuestra marca personal ya que sólo el 13% afirma que no tiene en cuenta la reputación online del candidato, así que lo que hay en la red les interesa, y mucho.
  • Preguntados sobre en qué momento del proceso de selección miran la presencia en redes sociales de los candidatos, el 34% lo hace antes de la entrevista, el 21% en el momento en que reciben las candidaturas; el 20% después de la entrevista; el 8% en la fase final y sólo el 17% señala no analizar su actividad en redes sociales.
  • En cuanto a los perfiles que revisan los reclutadores en primer lugar está LinkedIn en un 78%, Facebook en un 64% y Twitter en un 41%.

A la vista de estos datos parece que tener presencia en redes sociales por sí sólo no nos ayuda a conseguir un trabajo, pero lo que sí que está claro es que si no estamos, lo tenemos mucho más complicado para que nos encuentren. Saber que los reclutadores utilizan en casi un 70% las redes sociales para buscar candidatos nos debe llevar a incluir a estas en nuestra estrategia de búsqueda de empleo ya que si no estaremos perdiendo un buen número de oportunidades, o lo que es peor, serán otros las que se las estén llevando.

Puedes leer en mi blog “Buscando empleo” del periódico Las Provincias

El trabajo de voluntariado cada vez más valorado

Este puente hablando con el hijo de unos amigos me comentaba que se sentía frustrado ya que aunque tenía formación (técnico medio en electricidad) le rechazaban de la mayoría de las ofertas de empleo porque no podía acreditar más experiencia profesional que la realizada durante el periodo de prácticas, la cual llegaba apenas a tres meses. Y claro, si no te dan la oportunidad de trabajar, no puedes aumentar tu experiencia, y si no tienes experiencia, no puedes acceder a las ofertas. Parece un círculo vicioso difícil de romper.

Voluntariado Linkedin

Puedes seguir leyendo la entrada en mi blog “Buscando empleo” en el diario “Las Provincias” pinchando aquí: “El trabajo de voluntariado cada vez más valorado“.

¿Qué curso de formación hago si estoy desempleado?

Cuando nos quedamos sin trabajo una de las cuestiones que nos planteamos es la posibilidad de aprovechar esa (forzada) situación para hacer algún curso de formación y aumentar así nuestras posibilidades de conseguir un nuevo empleo.

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Esta es una de las cuestiones que más nos preguntan en el SERVEF y a la que intento dar respuesta desde mi blog en Las Provincias y que podéis leer aquí:

¿Qué curso de formación hago si estoy desempleado?