¿Quién NO debe gestionar las redes sociales en las administraciones públicas?

A raíz del post que escribí sobre “¿Quién debe gestionar las redes sociales en las administraciones públicas?” un compañero que trabaja en un ayuntamiento me llamó para comentarme que no había recogido el caso que se da en muchas administraciones públicas en las que se nombra como responsable de redes sociales a asesores o a personal de confianza del político que está al frente de las mismas.

Reconozco que fue un “olvido” intencionado. Parto de la base de que la gestión de los diferentes departamentos de una administración pública debe ser realizada por profesionales en la materia. De igual forma que no entenderíamos que se pusiera al frente del servicio de informática de un ayuntamiento a alguien que no tiene conocimientos informáticos sólo porque es de “confianza” del alcalde, no creo que deba ponerse a alguien a gestionar las redes sociales sin que sepa de ello. Y aún en el caso de que fuera un crack de las redes sociales tampoco es bueno que su vinculación al puesto sea por razones políticas.

¿Por qué entonces es tan habitual verlo en nuestra administraciones? Lo primero de todo es porque todavía mucha gente no tiene clara que hay una diferencia entre lo que es comunicación política y lo que es comunicación de servicio público. Y ese es uno de los principales motivos que explican el porqué la mayoría de los perfiles en redes sociales de las administraciones públicas tienen tan poca aceptación: y es que han olvidado que esas cuentas son un canal de comunicación para los ciudadanos y no un instrumento de propaganda política.

¿Qué se debería hacer? Se debería diferenciar entre lo que es la información de utilidad para el ciudadano, y que se gestionaría a través de las cuentas institucionales, y entre aquella otra información que recoge la actividad del político, el cual puede disponer para ello tanto de los perfiles de los partidos políticos así como de los suyos propios y de personal de “confianza” para su gestión.

¿Qué me lleva a mí como ciudadano a seguir una cuenta de una administración pública como por ejemplo el ministerio de sanidad? Pues que en ella voy a encontrar información sobre servicios médicos, consejos sobre salud, calendario de vacunaciones, etc…Ahora bien, si yo lo que encuentro son una retahíla de notas de prensa y fotos de actos de la ministra o ministro de turno, pues la verdad, no me interesa, ya que si estuviera interesada en lo que hace, con seguir sus perfiles tendría suficiente. 

Este es un problema muy asentado en nuestro país, en donde todavía si buscamos la web de un ayuntamiento lo primero que nos encontramos es un saluda del alcalde con su foto ocupando buena parte de la portada.

Aunque en España hay buenos ejemplos de administraciones públicas en las que se produce una separación entre información de servicio público e información política, voy a poner un ejemplo “neutral”, y es el caso del Gobierno Británico. Si uno entra en su web, si, si, en su web, ya que se puede acceder a toda la información del gobierno a través de un único portal (a este tema le dedicaré otra entrada). Pues bien, si uno accede a ella ve que no hay ni una sola foto del presidente ni de ninguno de sus ministros, lo que encontramos es información de servicio público ordenado (atención!!) no por ministerios o departamentos, sino por temas o asuntos que interesan a los ciudadanos.

Gov uk

Si vemos la web y aunque no sepamos inglés, ¿creéis que nos costaría mucho encontrar la información que estamos buscando? Este es un buen ejemplo de cómo se puede ofrecer información de servicio público a los ciudadanos. Para todo lo demás, David Cameron en la web de su partido.

David Cameron 3

¿Pero se puede hacer algo intermedio? Si, por supuesto que podemos incluir información sobre la actuación del político, siempre que sea de interés para el ciudadano, y cuando no supere una tasa que estaría sobre el 90-10, es decir, un 90 por cierto de información de servicio público y un 10% de lo que llamaríamos “autobombo”. Por poner un ejemplo, cuando vemos una película en la televisión admitimos que nos pongan publicidad, pero cuidado con pasarnos con ella porque podemos terminar cambiando de canal, y no olvidemos que el unfollow en redes sociales, es mucho más sencillo.

Las personas que gestionan las redes sociales de las administraciones públicas deberían formar parte de su estructura y no ir variando en función de la persona que estuviera al frente de las mismas. Tendría que conocer los temas de su ámbito de actuación, las particularidades de los usuarios a los que atienden, saber cómo funciona la administración y sobre todo, tener muy claro que el centro de su actuación, como el de toda la administración pública, son los ciudadanos.

10 consejos para los políticos sobre el uso de las redes sociales

Hace unas semanas Olga López Aparicio me pidió colaborar en su blog. Yo creía que sería con algún tema relacionado con el empleo, ya ella es blogger entre otros de Infojobs e Infoautónomos. Pero no, me pidió que escribiera sobre comunicación política y ojeando el Twitter de Obama me surgió la idea de estos 10 consejos para políticos los cuales podéis leer en este enlace.

10 consejos para los políticos sobre el uso de las redes sociales

 

Obama

[Infografía] Los servicios públicos de empleo autonómicos en Twitter

Allá por el mes de septiembre del año pasado elaboré una infografía en la que recogía diferentes aspectos sobre las cuentas que los servicios públicos de empleo autonómicos tienen en Twitter. Hoy, seis meses después, la he actualizado y la comparto con todos vosotros por si os interesa conocer cuál es la presencia en Twitter de estos organismos públicos.

Los Servicios Públicos de Empleo en Twitter

Sonia Castedo y su renuncia a través de Facebook

Hace días la ya ex alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, anunciaba su renuncia al cargo a través de la red social Facebook. Llama la atención el medio utilizado para dar a conocer la noticia, muy alejada de las notas de prensa o comunicados oficiales a los que nos tienen acostumbrados nuestros políticos.

Al margen de las causas que han podido llevar a la política alicantina a elegir este medio en vez de alguno de los cauces habituales sí que denota un cambio de tendencia de nuestros políticos a la hora de comunicarse con los ciudadanos.

La redacción de un mensaje desde un perfil personal en una red social tiene como ventajas el poder controlar el mismo de principio a fin, eligiendo desde el momento en que más nos interesa publicarlo, como la forma en que queremos hacerlo ya sea utilizando sólo texto, fotos o que tenga incluso formato de vídeo. Pero por encima de todo esto tenemos la posibilidad de elegir el estilo y el tono que queremos darle a nuestro mensaje de forma mucho más autónoma y flexible que si se tratara de un comunicado de prensa. En el caso del mensaje de Castedo se trata de un anuncio de renuncia con un marcado carácter personal en el que se ha cuidado desde la elección del día de su publicación (que coincidía con el día del cumpleaños de la ex alcaldesa) o las referencias a sus hijas anteponiendo su papel de mujer y madre al de política.

Sonia Castedo (foto extraída del perfil de Facebook de Sonia Castedo)

El hecho de elegir esta forma para comunicar su renuncia al cargo es un claro síntoma de la fuerza que están empezando a adquirir las redes sociales y la función que pueden ejercer como “nuevos” medios de comunicación al convertirse por sí mismas en fuentes informativas. Hasta ahora había sido habitual observar cómo deportistas o cantantes utilizasen sus perfiles en redes sociales para presentarnos a sus hijos o sus nuevas relaciones sentimentales en un claro intento de controlar lo que se habla de ellos alejando rumores e informaciones infundadas.

Pero no conocíamos hasta ahora ejemplos de políticos que recurrieran a las redes sociales para dar a conocer decisiones tan relevantes como su dimisión o renuncia a su cargo público.

Seguramente el caso de Castedo no será el único y pronto veremos cómo nuestros políticos u otras personalidades destacadas utilizan sus perfiles en redes sociales para dar información relevante sobre sí mismos con implicaciones más allá de la esfera privada, dotando a las redes sociales de una nueva función: la de fuentes de información para los medios de comunicación tradicionales.

El aprender a utilizar y gestionar correctamente nuestros perfiles personales en redes sociales empieza a ser ya importante para configurar nuestra marca personal y la imagen pública que los demás tienen de nosotros. Para nuestros representantes políticos se presenta como una nueva asignatura que tendrán que incluir en su formación si quieren aprovechar todo el potencial de estos nuevos canales de comunicación para relacionarse con los ciudadanos.